Era tan negro, tan oscuro, todo era opaco al rededor.
La tenue luz de aquella estrella era lo único dulce de esa nimia noche.
todo estaba congelado, la bestia de sus pesadillas se hacía grande entre la celestial bruma y lo único que le acompañaba era el viento.
Tenia miedo, miedo de ser presa fácil del dolor.
Solo tenia su mano, la agarraba fuertemente entre la niebla que separaba su vista de la realidad, tenia todo bajo su abrigo, sus miradas, sus besos, sus nimios ojos; tenia el andar de aquel personaje y el aroma de sus deseos mas profundos, pero el viento seguía siendo su único compañero...
Daba pasos desolados y sentía como el frió quemaba su piel,
Paro por un momento, miro la estrella y sollozando quebró sus parpados entre un llanto incontenible y un grito mudo. Ya no quería mas viento, ya no quería mas bruma.
El silencio le hablaba a gritos y sin mas preludios callo las palabras de su boca cerrada.
Siguió caminando entre la noche mientras su figura desconsolada se perdía de la estrella.
que borrachera tan berraca¡¡¡
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